Volver a Identidad

Misión

Las Misioneras del Divino Maestro somos, en la Iglesia, una Institución Religiosa docente, fundada a mediados del siglo XX por Francisco Blanco Nájera y Soledad de la Cruz, llamadas a evangelizar desde la educación, con dedicación  preferencial a los pobres -los más desfavorecidos en lo que respecta al nivel económico, capacidad intelectual, dificultades de aprendizaje y conductual- y a las nuevas pobrezas, que van surgiendo en la sociedad, como respuesta al mandato de Jesús Divino Maestro: “Id y ENSEÑAD”.

La presencia de seglares y religiosas en los centros expresa la vivencia de un mismo carisma educativo, como signo que identifica la misión evangelizadora de la Escuela Católica y su significatividad en la Iglesia.

En nuestro quehacer educativo,  hacemos  visible que “El alumno es el CENTRO de la educación”, “La educación es obra de AMOR, TERNURA, ABNEGACIÓN Y SACRIFICIO”.

Todos nuestros centros son privados, en régimen de concierto, ubicados en zonas suburbanas. Nuestros destinatarios son alumnos de Enseñanza Obligatoria, que proceden de una población de clase social media baja y clase baja, que acude a nuestros centros en razón de la GRATUIDAD.

En el ejercicio de la acción educativa-docente buscamos la calidad, para lo que no escatimamos tiempo, esfuerzo ni medios; tratamos de envolver todo nuestro quehacer en un clima de sencillez, apertura y cercanía que contribuye a crear un ambiente familiar en el Centro.

Trabajamos en la promoción de los alumnos, desarrollando todas sus dimensiones y capacidades para elevar su dignidad humana y mejorar su nivel social.  Asumimos como elemento fundamental el desarrollo de la dimensión trascendente. Centros que transmiten el mensaje de Jesús, docentes que ejercen su ministerio al estilo del Maestro, teniendo como modelo en nuestro ser y hacer educativo a Jesús Divino Maestro: “Dejad que los niños vengan a mí”.

Establecemos una relación cercana familia-escuela basada en la confianza, en el respeto y en el diálogo, en  la participación activa, apertura, colaboración y ayuda mutua, para que la educación sea coherente con los principios de nuestra propuesta educativa.

La Institución está comprometida con el ideal pedagógico de Francisco Blanco Nájera y Madre Soledad de la Cruz, abierta a las nuevas corrientes pedagógicas, dando respuesta a las necesidades y exigencias de la sociedad.